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Trump: China ha entrado «en pánico» y «jugado mal sus cartas» con su respuesta a los aranceles

Washington (EFE).- El presidente de EE.UU., Donald Trump, aseguró este viernes que China ha «entrado en pánico» y «jugado mal sus cartas» después de que Pekín anunciara un gravamen del 34 % a importaciones estadounidenses en respuesta al volumen adicional de tasas para bienes y servicios chinos que el mandatario comunicó esta semana como parte de su política de «aranceles recíprocos».

«CHINA HA JUGADO MAL SUS CARTAS, HAN ENTRADO EN PÁNICO, ¡LO ÚNICO QUE NO PUEDEN PERMITIRSE HACER!», escribió Trump en su red social Truth Social.

El mensaje llega pocas horas después de que el Gobierno chino anunciara su represalia arancelaria, que se aplicará a partir del 10 de abril y que se sumará a otros gravámenes que Pekín ya activó en su momento en respuesta a la guerra comercial abierta por el neoyorquino.

Además, el gigante asiático anunció sanciones a algunas empresas estadounidenses, una demanda ante la Organización Mundial del Comercio (OMC) y la restricción de la exportación de algunas tierras raras, cuyo suministro mundial lidera China.

La batería de medidas es una respuesta a la aplicación de un impuesto aduanero del 34 % a las importaciones de la segunda economía mundial que Trump anunció el miércoles como parte de sus «aranceles recíprocos» y que se suma al 20 % que EE.UU. ya aplicaba a China.

Los aranceles de Trump a China y la ventana de negociación

A su vez, Trump también impuso el miércoles elevados aranceles a los países a los que se trasladaron fábricas chinas tras las fricciones comerciales entre Washington y Pekín durante el primer Gobierno del neoyorquino (2017-2021), entre ellos Vietnam (46 %), Camboya (49 %) o Laos (48 %), bloqueando la salida de productos chinos.

En todo caso, Trump dijo el jueves que está abierto a llegar a acuerdos con los países afectados por los aranceles si le ofrecen «algo fenomenal» y puso como ejemplo el caso de la popular aplicación TikTok, que Washington ha pedido desligar de su matriz china para que pueda seguir operando en EE.UU..

Los aranceles presentados en lo que Trump llamó el «Día de la Liberación» suponen el movimiento más agresivo y arriesgado activado hasta la fecha en el marco de su política comercial, que teóricamente persigue reducir el déficit comercial estadounidense e impulsar la reindustrialización del país apoyándose en mayores inversiones de capital extranjero.

Sin embargo, a su vez amenaza con empujar casi de inmediato a la recesión a las economías más dependientes de sus exportaciones a EE.UU. y con agravar también la guerra comercial que ha desatado.