
Tokio (EFE).- Los emperadores Naruhito y Masako de Japón recibieron este martes en el palacio imperial de Tokio al presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, y a su esposa, Rosángela, en el marco del viaje de Estado que el mandatario está realizando al país.
Naruhito, vestido con traje de color gris antracita y corbata azul marino a juego con el traje de Masako, situada junto a él, recibió a la pareja presidencial brasileña en la entrada del patio principal del complejo.
Los emperadores estrecharon la mano del presidente y la primera dama brasileños, que acudieron a la audiencia ataviados, en el caso de Lula, con traje y corbata gris marengo, y en el de Rosángela, con vestido rojo de manga francesa, y entraron en el edificio tras intercambiar unas palabras.
La visita de Lula a Japón
Poco después, los cuatro volvieron a salir al patio para participar en una ceremonia de bienvenida, en la que también tomaron parte representantes diplomáticos y gubernamentales de ambos países.
La recepción con Naruhito marca el arranque de la agenda de la visita oficial de Lula a Japón, que llegó al país en la víspera.
Está previsto que la pareja presidencial brasileña participe esta noche en un banquete en su honor organizado por los emperadores en el propio palacio imperial.
El miércoles, Lula se reunirá con el primer ministro japonés, Shigeru Ishiba, junto al que abordará vías para potenciar áreas de cooperación bilateral, como la seguridad y las inversiones.
El presidente brasileño visita Japón con la idea de expandir mercados para Brasil y especialmente para buscar un acuerdo que permita la entrada de la carne bovina brasileña al mercado nipón y tantear la posibilidad de que el país asiático abra negociaciones para adoptar un acuerdo de libre comercio con el Mercosur, del que forman también parte Argentina, Paraguay y Uruguay.
Socios clave
Japón fue el tercer mayor socio comercial asiático de Brasil en 2024, con un intercambio comercial que sumó unos 11.000 millones de dólares y un superávit brasileño de 148 millones de dólares.
La visita oficial de Lula se producen en un momento en el que Brasil está buscando nuevos mercados para dirigir los productos que puedan sufrir restricciones en Estados Unidos por la agresiva política arancelaria del presidente Donald Trump.
Igualmente llega en un contexto en que el gigante latinoamericano busca alternativas para, en medio de la incertidumbre generada por la actual guerra comercial, reducir su dependencia de China, el mayor destino de sus exportaciones.
También mañana, miércoles, Lula participará en un foro empresarial bilateral para explotar oportunidades de negocio.
El presidente brasileño abandonará Japón el jueves con destino a Hanói, donde tiene previsto reunirse con el primer ministro vietnamita, Pham Minh Chinh, y también con el presidente del país, Luong Cuong, en días siguientes.