Tijuana (México) (EFE).- Líderes empresariales en Tijuana, la ciudad mexicana más grande en la frontera con Estados Unidos, lamentaron este jueves la decisión del presidente estadounidense, Donald Trump, de aplicar aranceles del 25 % a partir del 2 de abril todos los automóviles que no se fabriquen en ese país, aunque esperaron que se logre un «trato preferencial» por su profunda relación económica.
En conferencia de prensa, el presidente de la Cámara Nacional de la Industria de la Transformación (Canacintra) en Tijuana, Alejandro Jaramillo Osuna, consideró la decisión una “imposición” que traerá serías implicaciones en el sector automotriz en México.
Jaramillo se mostró preocupado porque “a México no se le consultó ni se le preguntó”, pero apuntó la necesidad de “tener cautela” ya que aún hay varios detalles en la negociación que están por definirse y que ya está planteando el gobierno dirigido por la presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum.
Una de las opciones, indicó, es que el arancel a las autopartes no se aplicaría a partir del 3 de abril, como se hará con los autos, sino hasta el 3 de mayo, lo cual permitirá ser revisado e incluso quedar exento.
Autopartes, industria clave para México
“Esto es muy importante porque la exportación de autopartes es todavía mucho más importante para la generación de empleos en México, es decir que, trabajan más mexicanos en la generación de autopartes que en la fabricación de vehículos completos”, expresó.
En México, ocho de cada diez empleos en la industria automotriz en México tiene relación con la fabricación de autopartes y no con la fabricación del vehículo completo, según datos de la organización.
En ese sentido, Jaramillo Osuna destacó que entre las negociaciones en marcha se busca un «trato preferencial» para México en ese sector, dado que muchas de las autopartes cruzan la frontera en varias ocasiones durante su producción.
“Pero tampoco queremos precipitarnos, ni pecar de pesimistas, sino entender bien el tema y permitir que las conversaciones que nos relata presidencia de la República y la Secretaría de Economía lleven su curso”, dijo.
Tijuana: clave en industria y comercio
Reconoció, no obstante, que la mayor alarma entre los empresarios de la frontera es que en la guerra arancelaria México salga desfavorecido respecto a otro país.
“Es decir, si Corea del Sur o Brasil tuviera un arancel menor al de México, ese sería el gran problema para nuestro país. Si,de lo contrario, México logra el trato diferenciado con un arancel menor a todos los demás, puede resultar a corto plazo benéfico”, destacó.
Tijuana, a escasos kilómetros de ciudades como San Diego (California), se ha situado como un lugar clave para el desarrollo de la industria automotriz, aeroespacial, electrónica y de productos médicos.
Casi la mitad del empleo en la industria de esta ciudad con dos millones de habitantes del noroeste de México está vinculado directamente con el comercio exterior y más del 85 % de las empresas que exportan productos hacia el vecino del norte son de origen estadounidense, según datos oficiales.