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La asturiana Pilar Sánchez Vicente gana el premio Edhasa con ‘El cantar del Norte’

La asturiana Pilar Sánchez Vicente gana el premio Edhasa con ‘El cantar del Norte’

Barcelona (EFE).- La historiadora y escritora asturiana Pilar Sánchez Vicente ha ganado el VIII Premio Edhasa de Narrativas Históricas, dotado con 10.000 euros, con la novela ‘El cantar del Norte. La guerrera astur’, ambientada en el año 745, cuando Spania está en manos del califato de Córdoba.

El jurado, integrado por Jacinto Antón, Carlos García Gual, María José Solano, Sergio Vila Sanjuán, Mari Pau Domínguez y el editor Daniel Fernández, considera que ‘El cantar del Norte’ es «una amena novela sobre las mujeres guerreras que, a la sombra de la mítica figura del rey Pelayo, libraron y ganaron batallas».

Subrayan asimismo que «no solo está fielmente documentada, sino que posee un halo de leyenda que transporta al lector a las tierras astures de mediados del siglo VIII».

Novela de personajes y sororidad

Para el editor Daniel Fernández, en la novela ganadora se combina «una cierta sororidad entre las tres hermanas protagonistas, entre ellas Sancha la Valentona; y el esquema clásico de una novela de personajes».

Rompe ‘El cantar del Norte’ con la idea del Pelayo, que «ha quedado como el capitán que consigue llegar a ese lugar mítico de la historia española»

Pilar Sánchez Vicente (Gijón, 1961), que es autora de una docena de novelas históricas, en las que la mujer juega un papel protagonista, ha confesado que es la primera vez que se presenta a un premio.

Pilar Sánchez Vicente, ganadora del VIII Premio Edhasa de Narrativas Históricas, con la novela ‘El cantar del Norte. La guerrera astur’.EFE/ Enric Fontcuberta

Sancha Asuera, la Valentona

La ganadora ha señalado que el detonante de la novela fue el hallazgo en la Biblioteca Nacional de Madrid de las ‘Memorias de Asturias’ del cura Luis de Valdés, escritas en 1622.

«Encontrarme con esas memorias de un clérigo del siglo XVII fue un regalo que me proporcionó la personalidad de Sancha Asuera, la Valentona, porque además el clérigo no era nada sospechoso por reivindicar a las mujeres», comenta Sánchez Vicente.

En ese documento, se habla de «las capitanas de Pelayo», que como mujeres no cobraban soldada, y narra que ellas, vestidas de moros, conquistaron Cangas de Onís, en manos de los musulmanes, y cuando llegó Pelayo le entregaron las llaves de la ciudad, un gesto que les valió, a partir de entonces, poder cobrar la soldada».

Para la historiadora, fue un regalo encontrarse con «un personaje nada explotado» y poder meterse dentro de cómo pudo haber sido.

Estatua de Don Pelayo en Cangas de Onís, junto a la carretera de Covadonga. EFE/voo

El mito fundacional de Pelayo

Más allá del mito de Pelayo y la batalla de Covadonga, que luego permitió a Alfonso III reivindicar el reino, la novela recrea ese territorio «fronterizo, que se mueve entre la leyenda y la realidad a través de una tradición oral que ha llegado a nuestros días».
Un territorio, el astur, que vivió «poca romanización y visigotización» y que conservó mucho de la tradición.

Pelayo pertenece a ese linaje de héroes que en diferentes literaturas y culturas están asociados a relatos fundacionales de pueblos, a victorias épicas sobre enemigos terribles y a hechos trascendentales que han cambiado la historia.

Considerado por muchos el primer rey cristiano por haberse enfrentado a los árabes tras su invasión en 711, a Pelayo se atribuye haber cambiado el curso de la historia al ganar a los invasores en los desfiladeros del valle de Cangas de Onís, cerrados por la montaña de Covadonga.

La novela no menciona un tiempo concreto, salvo el año 745, fecha en la que muere Sancha Asuera, y a partir de ahí su hermana, la trovadora, va contando la historia de la Valentona en esa forma de cantar de gesta.

Recuperación de la mujer medieval

Al final, añade Sánchez Vicente, «el objetivo es que el lector piense que todo lo que pasa en la novela podía haber sucedido de verdad», pues «no hay mayor relato de ficción que la propia historia».

A partir de su tesina, Sánchez Vicente se tomó muy en serio la recuperación del papel de la mujer en la Edad Media, sobre todo desde las corrientes historiográficas que pusieron la mirada en la vida cotidiana.

La ganadora del premio Edhasa es autora, entre otras, de las novelas ‘Comadres’, ‘La diosa contra Roma’, ‘Mujeres errantes’, ‘La hija de las mareas’ o ‘Madrebona’, además de la serie policíaca iniciada con ‘Operación Dracul’ o el ensayo ‘Breve historia de Asturias’.