ITP Aero es uno de esos gigantes empresariales españoles desconocidos para los ciudadanos, pero cuyos productos tienen un gran impacto en la vida de muchos de ellos. Cada minuto despegan en el mundo seis aviones que en sus motores tienen componentes salidos de las fábricas de esta empresa. En su sede central en Zamudio (Bizkaia) se ha recuperado la normalidad después de que a finales de febrero se llenase de autoridades, entre ellas el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, para la inauguración de su nuevo centro de innovación. ITP Aero había sido propiedad de grupos industriales —Sener primero y Rolls-Royce después— hasta que en 2021 pasó a manos del gigante del capital riesgo estadounidense Bain Capital.
En 2023, el nuevo propietario nombró a Eva Azoulay (Montreal, 1970) consejera delegada. Su llegada coincide con un momento dulce para la compañía, que cuenta con cerca de 6.000 empleados, gracias a la gran recuperación del transporte aéreo tras la covid. Los resultados de 2023 ya mostraron cifras récord —ingresos de 1.305 millones de euros y un beneficio operativo (ebitda) de 217 millones—, y las cifras de 2024, que se presentarán la semana que viene, superarán esos registros con una mejora operativa superior al 40%. Azoulay, que concede a EL PAÍS su primera entrevista desde que asumió el cargo, está centrada en exprimir al máximo la principal línea de negocio del grupo, la de aviación comercial. Su objetivo es diversificar clientes más allá de Rolls-Royce, fortalecer el negocio de reparación y mantenimiento de motores e identificar nuevas oportunidades de crecimiento inorgánico tras la adquisición de BP Aero. Sin embargo, todos los focos mediáticos están puestos en su división militar —aporta el 15% del negocio— tras la decisión de la UE de aumentar el gasto en Defensa y el ruido de consolidación de esta industria en España, sobre todo teniendo en cuenta que Indra es el segundo máximo accionista de ITP Aero, con el 9,5% del capital.
Pregunta. ¿Cómo serán los resultados de 2024?
Respuesta. Cuando publiquemos las cifras se verá que hemos cumplido con las previsiones que se hicieron en 2021; prácticamente habremos triplicado nuestro ebitda desde entonces. Mirando al futuro, el objetivo es duplicar el beneficio operativo de aquí a 2030.
P. ¿Cuáles son las claves que explican este crecimiento?
R. Diría que son tres. En primer lugar, la industria aeronáutica lo está haciendo muy bien. Se han aumentado las horas de vuelo y con ello la demanda de las aerolíneas. Además, hace unos años tomamos la decisión de invertir en nuevos programas y tecnología y eso nos permite ahora entregar muchos más motores. Por último, seguimos diversificando nuestros clientes y ofreciendo nuevos servicios de posventa.
P. De las tres líneas de negocio que tienen, ¿dónde ven más margen de mejora?
R. El crecimiento vendrá sobre todo por los motores comerciales y el mantenimiento. Aproximadamente, el 90% de las entregas futuras ya están comprometidas por contrato, por lo que tenemos unas buenas perspectivas en todo lo relativo a la aviación comercial. Y en Defensa esperamos estabilidad.
P. ¿No cree entonces que se puedan beneficiar del mayor gasto europeo en Defensa?
R. Tenemos la tecnología y la capacidad para responder cuando haya un aumento en la demanda. Pero ese mayor gasto en Defensa es muy amplio, no solo se destinará a nuestra industria, y además llevará su tiempo.
P. Teniendo en cuenta que en 2023 pagaron un dividendo récord, ¿cómo serán capaces de lograr el equilibrio entre la retribución a los accionistas y la inversión que necesitan?
R. El año pasado, la inversión en i+D superó los 100 millones. Tanto Bain como el resto de los accionistas apoyan esta política de inversión para lograr los objetivos que nos hemos marcado.
P. ¿Piensan crecer mediante adquisiciones?
R. Tenemos un sólido crecimiento orgánico, pero no descartamos crecer mediante adquisiciones si surgen buenas oportunidades que encajen con nuestro plan estratégico, nos aporten nueva tecnología o diversifiquen nuestros clientes.
P. ¿Cómo puede afectar a ITP Aero la guerra arancelaria?
R. Estamos siguiendo con detalle los acontecimientos. Hacemos nuestro análisis, pero es una cuestión muy volátil. Estamos centrados en ser lo más competitivos posible y luego nos iremos adaptando a la normativa que se apruebe. Todo el mundo en la industria trabaja para que el impacto sea el mínimo posible, porque la aviación es una cuestión global. Las partes de un avión se hacen en muchos países distintos y luego se venden globalmente.
P. ¿Se han solucionado ya los problemas en la cadena de suministro que penalizaron al sector?
R. Se han hecho mejoras, pero quedan cosas por hacer antes de decir que el sector está fuera de peligro. Nosotros, por nuestra parte, lo que hemos hecho para asegurarnos de que podemos cumplir con la demanda es invertir más de 225 millones en ampliar nuestras plantas de España y México y contratar en torno a 1.200 personas desde 2022. Uno de los puntos fuertes de ITP Aero es su capacidad de tener y añadir talento.
P. ¿Qué compromiso de permanencia en el capital tiene Bain?
R. Tanto Bain como el resto de los accionistas se han comprometido a apoyar nuestro plan estratégico hasta 2030. Bain no tiene prisa por salir del capital, como ha recordado recientemente el consejero de Industria del Gobierno vasco [tiene el 6% del capital de ITP]. Confían en nuestro crecimiento y en lo que estamos haciendo. Nadie hace las inversiones que hemos hecho, y que Bain ha apoyado, si espera un retorno a corto plazo.
P. ¿Qué tipo de relación tiene con Indra?
R. Como miembros de nuestro consejo, tenemos buena relación. Han apoyado siempre nuestro plan de crecimiento. Además, ambos formamos parte del programa europeo FCAS [para el desarrollo de nuevos aviones de combate] y tenemos la oportunidad de colaborar. Sin embargo, el 75% de nuestro negocio es de aviación comercial, donde Indra no está presente y no hay solapamiento.
P. ¿Tendría sentido crear un campeón nacional de Defensa con la integración de ITP en Indra?
R. Creo que en la mayoría de los países la estrategia en Defensa pasa más por la colaboración entre empresas que por la creación de un gran conglomerado nacional.
P. Algunos de sus rivales cotizan. Teniendo en cuenta sus múltiplos, ¿cuánto valdría ITP Aero?
R. Teniendo en cuenta la situación actual de los competidores, el potencial de crecimiento de esta industria y la solidez de nuestros resultados, estaría justificada una valoración de 6.000 millones como se ha comentado en la prensa. De todas formas, es una opinión personal, porque la valoración es una cuestión que corresponde a Bain Capital.