San José (EFE).- El Gobierno de Estados Unidos retiró la visa al expresidente de Costa Rica y Premio Nobel de la Paz, Óscar Arias Sánchez, quien se suma a una serie de figuras políticas costarricenses a quienes el Gobierno de Donald Trump retiró el documento sin razones oficiales confirmadas.
El exgobernante (1986-1990 y 2006-2010) confirmó a los medios locales que recibió un correo electrónico en el que se le informa del retiro de su visa y que desconoce los fundamentos de esa acción.
Arias ofrecerá una conferencia de prensa al final del día martes para pronunciarse sobre el asunto.
En sus redes sociales Arias críticó el Gobierno de Donald Trump, especialmente de la forma en que ha abordado la guerra entre Rusia y Ucrania, y también de la posición del actual Gobierno de Costa Rica que preside Rodrigo Chaves en relación a la visita, en febrero pasado, del secretario de Estado norteamericano Marco Rubio.
«Siempre he creído que los Estados Unidos es una nación en búsqueda de un enemigo. Hoy ese enemigo es China. El tener un supuesto enemigo les ha permitido alimentar la industria armamentista y justifica que hoy destinen un billón de dólares (un trillón para los estadounidenses) en armas y soldados», escribió Arias el 3 de febrero pasado en Facebook.
Arias afirma que nada lo callará
«No sé por qué me han suprimido la visa», declaró Arias en una conferencia de prensa en su casa, donde dijo a los periodistas que no quiere especular sobre las razones que tuvo el Gobierno estadounidense para tomar esa decisión.
«Si alguien quiere utilizar alguna represalia para silenciarme, pues obviamente no me van a silenciar, pero sí me pueden hacer el daño que significa no poder viajar a Estados Unidos, un país donde estudié, donde recibieron la educación universitaria mis dos hijos y donde he coincidido con muchas de sus políticas y he discrepado con otras, siempre con mucha valentía y sintiéndome independiente», expresó Arias.
El expresidente, quien comentó que no tiene ningún viaje planeado a Estados Unidos, reiteró las críticas que ha hecho históricamente a ese país por su inversión militar, que según dijo asciende a «un trillón de dólares», y además por las políticas migratorias y comerciales que ha estado empleando el Gobierno de Donald Trump.
«He criticado al Gobierno de Estados Unidos por muchas de las cosas que ha hecho ahora y en el pasado; este gobierno y los anteriores; lo he hecho siempre», declaró Arias, de 84 años de edad.
El mandato de Óscar Arias
Arias, quien gobernó Costa Rica en los periodos 1986-1990 y 2006-2010, dijo que durante sus mandatos el Gobierno «nunca recibió órdenes de Washington, como si fuéramos una república bananera».
En su segundo Gobierno, Arias impulsó la aprobación del Tratado de Libre Comercio (TLC) con Estados Unidos y también estableció relaciones diplomáticas con China en 2007, lo que propició la firma de un TLC con el gigante asiático.
Tras la visita del secretario Rubio a Costa Rica en febrero pasado, el Gobierno estadounidense retiró la visa a los diputados Francisco Nicolás, del Partido Liberación Nacional (PLN), mismo partido de Arias; y a las legisladoras Johana Obando y Cynthia Córdoba del Partido Liberal Progresista, así como a la auditora general del Instituto Costarricense de Electricidad (estatal de energía y telecomunicaciones), Ana Sofía Machuca.
Todos ellos habían sido criticados constantemente por el presidente Rodrigo Chaves y algunos de sus ministros, por supuestamente apoyar o favorecer a la empresa china de telecomunicaciones Huawei, la cual aspiraba a competir por contratos para el desarrollo de redes de 5G en Costa Rica.
Las relaciones EE.UU. – Costa Rica
En su visita a Costa Rica, Rubio felicitó al Gobierno costarricense por su «firmeza» para no permitir la participación de empresas chinas en 5G y además advirtió de posibles sanciones para funcionarios que colaboraran con actores extranjeros que representen una amenaza para la ciberseguridad estadounidense.
Desde 2023, el Gobierno de Chaves firmó un decreto en el que establece que para participar en los contratos para redes y equipos de 5G, los países de origen de las empresas interesadas deben ser signatarios del Convenio de Budapest sobre la lucha contra la ciberdelincuencia.
China, país sede de la empresa Huawei, no es signatario de ese instrumento, por lo cual la compañía ha quedado fuera de los concursos públicos, aunque ha apelado mediante vías legales.
El Gobierno costarricense ha defendido que el decreto tiene como fin la protección de los datos y la información de las empresas y las personas y ha cuestionado la transparencia de China, lo que ha provocado roces con la embajada asiática.