Buscar

Claves y efectos de la opa de autocartera de Naturgy y la vuelta de Taqa a la negociación

No parece una casualidad que la víspera de la celebración de la junta general de accionistas de Naturgy se filtrase la noticia de que la energética Taqa, de Emiratos Árabes Unidos, había retomado los contactos con los principales accionistas de la compañía española, encabezados por Criteria Caixa, que tiene un 26,7% de las acciones, para tomar una participación en su capital, lo que permitirá la tan ansiada salida de CVC, con un 20,7%, y BlackRock, con el 20,6%. Pero, frente a las negociaciones de abril del año pasado, cuando Taqa se mostró dispuesta a lanzar una opa por el 100%, a lo que obliga la normativa si se quiere adquirir más del 30% del capital (entre los dos fondos superan el 41%), en esta ocasión la condición es evitar la opa total. Para no tener que comprar más del 29,9% y que ambos fondos puedan vender el grueso de sus participaciones, estos aprovecharán la propuesta de la compañía para lanzar una opa de autocartera de hasta el 10% del capital, a 26,5 euros por título (ayer cerró a 25,6 euros).

¿A quien se dirige la oferta? La llamada autoopa fue acordada por el consejo de administración de Naturgy el pasado 18 de febrero y hecha pública dos días después durante la presentación de los resultados anuales de la sociedad y del nuevo plan estratégico 2025-2027 al mercado. La oferta va dirigida a 88 millones de acciones, tendrá un coste de 2.332 millones de euros para la compañía y estaba condicionada a que los accionistas de referencia, con más de un 10% del capital, se comprometiesen por carta a acudir a la misma por la totalidad de sus acciones. El pasado 14 de marzo la empresa realizó un anuncio previo a la CNMV en el que confirmaba que los cuatro accionistas se habían comprometido a vender.

¿Cuáles son los siguientes pasos? Solo faltaba el refrendo de la junta general, que se celebró ayer en Madrid, y en la que recibió más del 99% de los apoyos. El próximo paso será la presentación del folleto al supervisor de los mercados, antes del 14 de abril. Responsables de Naturgy calculan que, una vez superado el trámite de la CNMV, la liquidación de la oferta se podría producir a comienzos de verano. En el anuncio la compañía señalaba que al precio ofrecido (en principio, sin una valoración de expertos independientes, por lo que habrá que esperar a conocer el folleto) no se descontarían los dividendos que se paguen durante el periodo de la opa, ni los ordinarios (el día 9 de abril, Naturgy desembolsará un complementario de 0,60 euros, que sumado a los dos dividendos a cuenta de 2024 ya pagados, suponen un total de 1,60 euros por acción.

¿Dudas sobre la recolocación? Las incógnitas sobre la recolocación futura de dicha autocartera, cuyo objetivo -reitera la compañía-, es ganar free float para volver a los índices bursátiles de los que fue expulsada el año pasado por escaso capital flotante (apenas un 10%). En Naturgy reconocen que, inicialmente, el capital flotante podría incluso bajar, ya que un 25% de la opa se reserva a los minoritarios, pero insisten en que la idea es aumentar la liquidez y que la autocartera se irá colocando en la medida que permita la situación del mercado. Pero el debate continúa encima de la la mesa, entre los que consideran que se trata de una retribución extraordinaria al accionista a cuenta de los fondos de la compañía y que al poder vender a un precio por encima del mercado, CVC y BlackRock, soltarán un primer lastre de entre un 2% y un 3%, con lo que si Taqa les compra un 29,9% a ambos, solo les quedaría una pequeña participación (quizás del 3% a cada uno) que sería más sencillo de vender.

¿Por qué se retoman los contactos con Taqa? Con esta solución todos parecen ganar. Taqa, cuyos nuevos contactos se han confirmado en paralelo a la celebración de la junta general, “como demostración de fuerza”, según fuentes políticas, evita no solo la opa por el 100% de Naturgy sino la complicación de firmar un pacto de accionistas con Criteria, uno de los motivos que provocó la ruptura de las negociaciones del año pasado. Por su parte, la entidad podrá mantener su peso en la gestión. En el accionariado se produciría un cambio de cromos: dos fondos por un nuevo inversor, si bien, en este caso, es una energética y no un socio financiero. Taqa tiene la ventaja de contar con el apoyo del Gobierno español (al menos, así sucedió el año pasado), temeroso de la entrada de algún fondo árabe o ruso con los que, en su desesperación, habían llegado a contactar accionistas de Naturgy. Aunque la compañía española contaba con pocas opciones para encontrar un nuevo socio (el pasado verano intentó la fusión con EDP, pero la portuguesa la rechazó), también Taqa, con grandes flujos de caja y los ojos puestos en Europa, no tiene fácil encontrar alguna energética europea en la que entrar.

¿Es una buena solución para todos? El problema de los dos grandes fondos de Naturgy, que cumplieron su ciclo inversor hace varios años y descartada la venta de activos, en lugar de acciones, (léase Operación Géminis) va camino de solucionarse. Queda por ver el calendario. La operación, en todo caso, no se podría cerrar antes de que se liquide la autoopa, en la que los accionistas venderán sus acciones a buen precio, y a la que se han comprometido. Queda por ver si, previamente, Taqa y los vendedores anuncian una transacción que, en todo caso, debe esperar a la autorización del Gobierno (al tratarse de la venta de una participación superior al 10% por parte de un grupo extranjero en una empresa estratégica española), y que podría tardar tres meses. Como este es el plazo de duración de la oferta, se podrían cerrar ambas operaciones al mismo tiempo: la autoopa y la compra por parte de Taqa de paquetes de acciones de CVC y BlackRock por debajo del 30%.